
INGENIOSA IDEA DE LA BIBLIOTECA PUBLICA SAN MARTIN DE MENDOZA
Fotografías: gentileza Biblioteca San Martín
Mendoza.
Mendoza.
A raíz de cumplir 189 años de su creación, la Biblioteca Pública General San Martín de esta ciudad realizó una singular actividad: el sábado 9 de julio pasado abrió sus puertas para hacer un recorrido nocturno por sus instalaciones, acompañado con interpretaciones actorales y con un amplio despliegue audiovisual.Más de quinientos mendocinos participaron de la visita en distintos horarios recorriendo las salas de la biblioteca y conociendo un poco más de la historia de la ciudad y de esa institución casi bicentenaria. Guiados por Rubén (el actor Dardo Boggia), un “improvisado” encargado que se ocupó de hacer memoria, se realizaron cinco expediciones de veinte personas y de 45 minutos de duración por los históricos pasillos de la biblioteca. Mientras su linterna alumbraba aquí y allá, algunos próceres iban apareciendo, sorprendiendo a más de uno. Hasta el propio José de San Martín —interpretado por el actor Enrique Lucero— contó a los presentes: “En todas las batallas, cuando sentía cañonazos de fusiles, en todo momento me acompañaron mis libros y me di cuenta que yo era lo que había leído”. La sonrisa de la gente no se hizo esperar; acompañados por viejas grabaciones escucharon las voces de Borges y de otros escritores lo cual, sumado a la poca iluminación del ambiente, no fue difícil hacer que las imágenes del pasado recobraran vida.
Así, en el transcurso del recorrido se fueron develando los misterios, algunos desconocidos para muchos, como por ejemplo: los amores ocultos entre las estanterías de los libros, el saqueo a la biblioteca en 1941 por parte de soldados para tener papel para sus cigarros, el dato de que en su archivo existen más diarios que en propio periódico Los Andes y el triste recuerdo del robo de 136 libros antiguos que sufrió la biblioteca en 2003.
“Los libros nos buscan a nosotros, tienen una energía especial”, relató Rubén en uno de los pasajes del recorrido que comenzó en el hall central, pasó por la hemeroteca, el taller de encuadernación y finalizó en el primer piso del edificio donde se exhibió un audiovisual en el salón de actos.
Así, en el transcurso del recorrido se fueron develando los misterios, algunos desconocidos para muchos, como por ejemplo: los amores ocultos entre las estanterías de los libros, el saqueo a la biblioteca en 1941 por parte de soldados para tener papel para sus cigarros, el dato de que en su archivo existen más diarios que en propio periódico Los Andes y el triste recuerdo del robo de 136 libros antiguos que sufrió la biblioteca en 2003.
“Los libros nos buscan a nosotros, tienen una energía especial”, relató Rubén en uno de los pasajes del recorrido que comenzó en el hall central, pasó por la hemeroteca, el taller de encuadernación y finalizó en el primer piso del edificio donde se exhibió un audiovisual en el salón de actos.

En la sección Infanto-Juvenil los padres podían dejar
a los chicos para que las animadoras les cuenten un cuento.
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